lunes, 27 de abril de 2015

Cuánto deseo contemplarte

27 de abril del 2015

Me cambia el ánimo con música como la de Biber. Siento que me acerca a Ti. Estaba un poco agotada y abrumada… me sentía sobrepasada por la complejidad de la tecnología de los ordenadores… móviles smarts con múltiples aplicaciones, iconos, instrucciones con sus innovados vocabularios y conceptos… me sentía abrumada, desgastada… que esta multiplicidad de funciones y operaciones me sobrepasan. Logré bajar la aplicación de Youtube y abrir un canal con la músca de Biber. Y operó el cambio. La música de este autor me acerca a imaginar tu rostro lleno de luz y de amor.

Cuánto deseo contemplarte, acercarme, presentirte… Estos días me he dado cuenta de que mientras más me abro a los demás, más me acerco a Ti. Es una realidad, abrirme a ellos y salir de mí misma, de mi pequeño mundo de intereses egocéntricos hace que se reduzca la línea que me separa de ellos y así te siento más cercano. Sé que estás más cercano. El amor del Padre es universal. ¿Cómo acercarme si mi corazón se encerrara en su estrecho y minúsculo mundo? Tú abres mi conciencia y me brindas el alimento que mi espíritu necesita. Te vales de la música, te vales del silencio, te vales de la comunión eucarística que me abre a mis hermanos y me acerca a Ti. Te vales del trabajo rutinario y de servicio, de la belleza de la noche tapizada a manos llenas de estrellas… y de la luz que resplandece de la pureza e inocencia de los niños.

lunes, 20 de abril de 2015

Al Hijo, el Padre lo ha marcado con su sello

La barca, hoy me imaginé en una barca bregando por el océano de las profundidades de mi ser. Me vi y reflexioné que para llegar a mi destino no debo permitir que nada me desvíe. ¿A quién busco? ¿Cuál es mi destino? Una sola dirección, una sola meta… Mi fin que es el Alfa y el Omega. En la intimidad y profundidad de mi ser, que es como un océano, las imágenes y deseos de mi subconsciente intentan proteger y alimentar mi ego, visualicé pensamientos que aparecen como si fueran basuras. Son pensamientos que me distraen del Alfa y el Omega. Me desvían de la meta que es Dios, mi fin último y mi meta, la morada eterna que me espera y espera a cada uno.

Otra reflexión que el Señor me sugirió desde ayer noche, fue percibir y creer en la filiación real de Cristo al Padre Dios eterno. ¿Quién sino Él puede darnos a conocer a ese Padre Dios eterno, omnisciente y omnipresente? No hay mejor descripción que la que Jesús hace en la parábola del Hijo pródigo. El Padre me conmueve. ¡Cómo imaginar tanto amor de quien es Todopoderoso! Hoy el evangelio dice:   “Yo les aseguro que ustedes no me andan buscando por haber visto signos, sino por haber comido de aquellos panes hasta saciarse. No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna y que les dará el Hijo del hombre; porque a éste, el Padre Dios lo ha marcado con su sello”. Cristo es uno con el Padre, nadie conoce al Padre sino el Hijo…

martes, 14 de abril de 2015

Nacer de lo alto

La mundanidad, la frivolidad, la vanagloria, la presunción, el egocentrismo, el materialismo, las pasiones, los vicios, la cerrazón, los prejuicios... Todo esto obstaculiza nacer de lo alto e impide que el Espíritu inunde y transforme, fortalezca y oriente, purifique y dinamice... Nacer de lo alto... permitir que el Espíritu sople, dejarse engendrar, moldear, gestar, formar... entregarlo todo sin amarrarse a preconceptos, prejuicios, deseos, caprichos, vanaglorias del ego... Soltarlo todo para que el Espíritu obre. Decir sí, fiat, hágase y entlregarlo todo confiadamente... diferenciando lo que el ego quiere de lo que el espíritu de la Verdad promueve, genera... Permitir la gestación que opera el Espíritu en el espíritu... sensibilizarse a lo que el Espíritu amoroso y misericordioso de Dios quiere para que se produzca el alumbramiento. 

domingo, 5 de abril de 2015

La piedra removida


Resurrección. La piedra del sepulcro removida


Hoy, al comulgar... nuevamente percibo esta fuerte necesidad de salir de mí misma para integrarme como parte del todo, no aparte sino incluida. No diferenciada, no especial, no mejor, no peor, hermanada, una con todos. ¿A qué me refiero con ese todo? Ese todo es todos los seres, como un solo cuerpo no disgregado, no segmentado y aparte, sino integrado. No individualizado, no egoísta… deseando el mismo bien que pudiera desear para los seres que más amo. Ser uno con todos en Cristo sin excluir a nadie, disolver las barreras. Necesidad de disolver el ego, estar con ellos, no separada. No rezando sólo por los míos. Que mi amor salga de esa esfera individualista y egocéntrica que es incapaz de sentir con ellos, desear con ellos, suplicar por ellos deseando ardientemente su entrada y participación en el Reino. La piedra que cierra el sepulcro, que encierra y oscurece, la piedra del egoísmo y de la muerte… removida  para que la luz del Resucitado destituya el egoísmo, disuelva mi ego y me haga una contigo y con ellos, todos ellos, todas tus amadas criaturas.  Resucitar, ver la luz, ver tu luz, hacerse una contigo, un solo cuerpo con ellos a quienes Tú tanto amas sin excluir a nadie. Tú abriste tus brazos en la Cruz, para integrarnos a todos. Así es tu amor... así me pides amar.