viernes, 7 de octubre de 2016

Cuando el Señor habla...

La fuerza del Espíritu, que con sus mociones impulsa al alma a ver lo que de otra forma no podría verse. Hoy sentí el amor de Dios como una realidad que me invita a darle a conocer porque ese amor se desborda, no quuiere permanecer desconocido, quiere inundar toda tierra, toda criatura y toda alma. Cuando siento la magnitud de este amor, que aún no puedo ponderar del todo porque mi mente y corazón son limitados, pero al menos puedo presentir que el amor de Dios es infinito y no puede quedarse confinado, es un amor que inflama y que es preciso dar a conocer... Mi mente no logra determinar lo que como pequeña persona puede hacer para transmitir la belleza de este amor y cuánto desea o brar en cada uno... Si alguien lo sabe, dígamelo, porque el amor de Dios debe propagarse e inflamar todos los corazones, nadie puede privarse de este amor porque es lo que a final de cuentas dará plenitud a su ser. Oración, Eucaristía en comunión abierta bajo el corazón misericordioso y amado del Hijo que se abre a la humanidad entera, obrar acorde a su voluntad fundamentada en amor verdadero... aceptar los dones recibidos y ponerlos a producir bajo su gracia...