Viernes 22 de mayo de 2015
De Juan 17 y 21
El amor es la tónica principal en estos versículos. ¿Cómo
comprender tu amor? ¿Cómo creer en tu amor? ¿Cómo aceptar tu amor? ¿Cómo
confiar en tu amor? ¿Cómo acoger tu amor, experimentarlo y prodigarlo?
“Como el Padre me
ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor…”
“Les he dicho esto
para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena”.
La alegría de saberse amado y la alegría de amar…
“Padre, no solo te
pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mí por la
palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti
somos uno”…
…"como nosotros somos uno en unidad perfecta”…
…"el amor con el que
me amas esté en ellos y yo también en ellos”…
Simón, hijo de Juan,
¿me amas?
En estos tiempos se dificulta a muchos creer en la
existencia y el amor de Dios. La mundanidad, la confianza en demasía en la
ciencia y la tecnología como si lo controlara todo, ver desastres naturales tan devastadores, observar la
maldad del hombre… Decían a David y él cantaba en el salmo… ¿Dónde está tu Dios…?
¿En dónde se posa nuestra mirada que no ve con claridad?
Nuestros ojos se nublan, nuestra visión es restringida, incompleta..
Creer en el amor de Dios por todo lo bueno, abrir bien los ojos para contemplar...
Él lo creó
bueno. En el Génesis leemos: “Y vio el Señor que todo lo que había hecho era
bueno”…
Abrir los ojos a todo lo bueno que nos revela su amor.
Hoy, al levantar el alba he comenzado el día contemplando su obra llena de
amor, ver una a una las maravillas con que nos obsequia en esta vida. Escuchar con
receptivo amor lo que dice su Palabra y creer, confiar plenamente en su amor... es la alegría plena para poder amar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario