Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios Mt 5, 8
Limpios, puros, purificar..quitar de una cosa lo que le es extraño, dejándola en el ser y perfección que debe tener según su calidad. Dejar libres de impurezas a personas o cosas (Diccionario de la Lengua Española).
Los niños, los muy pequeños cuya alma o ser interior no ha sido modificado o influenciado por patrones y distorsiones que lo alejan de su pureza original. Los limpios de corazón verán a Dios, no hay nada que empañe su vista ni que entorpezca u obstruya su mirada limpia. Cuando los esquemas del ego interfieren separan la mirada y la alejan de su origen que es Dios. Mientras más hábitos mundanos mayor dificultad para creer en Él y en las realidades trascendentales que llevan a Él. Mientras más domina el ego y el mundo, más se corrompe esa naturaleza inicial de pureza. Liberarse de las ataduras del ego, liberarse de alimentar al ego falso, no me refieroo a la persona o ser individual sino al ego que se encapricha, se obsesiona, se ensoberbece y que empaña la limpia mirada que lleva a contemplar a Dios.
El silencio sagrado, silencio de soledad e intimidad con Dios prepara al alma para atender al llamado y a la voz del Verbo Divino. Silencio y Lectio Divina, dos elementos substanciales para la intimidad con Dios sumergiéndose en su Palabra y en su siempre amorosa voluntad. En este blog presento las consideraciones y reflexiones con las que el Señor me nutre y da vida a mi vida. Terapia Divina http://www.amazon.com/dp/B00GOZGX1A
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario