Dice el salmo hoy: En ti, Señor, que habitas en lo alto, fijos los ojos tengo... Me preguntaba cómo puedo tener los ojos fijos en ti si no te veo de forma real y física. Mirar al cielo me ayuda. Ver esa profundidad e infinito. Ver este rostro de la sábana santa. En la hostia no te veo. Quisiera verte perfectamente pero no puedo. Pero creo firmemente en la transubstanciación del pan en tu Cuerpo Santo, tu corazón vivificante lleno de amor, aunque no te vea físicamente. Creo porque Tu lo dijiste y por todos los milagros eucarísticos. Puedo imaginarte y sentir tu presencia y tu fuerza viva en los hechos y palabras en los evangelios. Pero no te veo físicamente. Orando, cuando me olvido de todo lo exterior e invoco tu nombre, te presiento vivo y real..., y amoroso iluminando mi intimidad. Distingo esta presencia de todo lo demás. Me abstrae de todo pero es fugaz. Puedo observarme y preguntarme ¿Donde tengo puestos mis ojos cuando atiendo a mi madre, cuando me pide algo mi marido, en las tareas ordinarias y rutinarias, en lo que me contraria o entristece o angustia? Si fijo mis ojos en ti, en tu presencia viva en mi interior lo demás se desvanece. Si pongo los ojos en lo alto, miro al cielo y siento tu grandeza infinita y tu amor... Lo demás se desvanece. Y levantando los ojos al cielo pronunció una oración de gracias... Tomó el pan y lo bendijo...
El silencio sagrado, silencio de soledad e intimidad con Dios prepara al alma para atender al llamado y a la voz del Verbo Divino. Silencio y Lectio Divina, dos elementos substanciales para la intimidad con Dios sumergiéndose en su Palabra y en su siempre amorosa voluntad. En este blog presento las consideraciones y reflexiones con las que el Señor me nutre y da vida a mi vida. Terapia Divina http://www.amazon.com/dp/B00GOZGX1A
El último capitulo del libro de Job expresa muy bien lo que es tener los ojos fijos en ti
ResponderBorrarJob 42:4,6 Es un ruego y una suplica por llegar a entender a Dios.
Saludos
Muchas gracias. Voy a leerlo. Sé que la vida cambia cuando los ojos están puestos en Dios, bien fijos, con la certeza de su viva Presencia. Saludos.
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