Voy
comprendiendo con mayor exactitud lo que significa la consagración mariana.
Esta consagración es justamente trascender el ego. Entregárselo todo a María,
absolutamente todo para gloria de Dios. No apropiarse de nada. No buscar nada
para sí, entregarlo todo confiando. Creer que lo que uno puede hacer será
heroico, brillante, trascendente… es pura vanidad. Basta existir amando. El
amor de Dios es como un océano infinito. Captarlo y vivir con esa certeza.
Como tú, Madre amorosa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario