"A quien mucho ama mucho se le perdona".
Amar, amar sin escatimar... tampoco escatimar mi amor con algunas personas con las que convivo a diario, es donde puedo demostrarte más cuánto te amo. Amar mucho... y ser perdonada...
Creo en Ti, Señor y sé que no hay mayor gozo que el de llegar a ver tu rostro con toda su gloria. Ardientemente deseo que nadie quede excluido. Enséñanos a amar, y perdónanos. Llevando con nosotros un frasco de alabastro lleno del perfume del amor en nuestro corazón y derramarlo a manos llenas, es que llegaremos a ver tu rostro, Señor.
El silencio sagrado, silencio de soledad e intimidad con Dios prepara al alma para atender al llamado y a la voz del Verbo Divino. Silencio y Lectio Divina, dos elementos substanciales para la intimidad con Dios sumergiéndose en su Palabra y en su siempre amorosa voluntad. En este blog presento las consideraciones y reflexiones con las que el Señor me nutre y da vida a mi vida. Terapia Divina http://www.amazon.com/dp/B00GOZGX1A
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