Juan 15, 8
"Si permanecen en mí, y mis palabras en ustedes, pidan lo que deseen, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que den fruto abundante, así serán discípulos míos".
Pedir... siempre al pedir sé que necesito decir: En el nombre de Jesús, para gloria de Dios Padre, con la fuerza y la gracia de tu Espíritu Santo y en cumplimiento de tu amorosa y misericordiosa voluntad. Sé además, lo que permanecer en tus palabras significa... conocer tu Palabra y hacerla vida. Aprender a disolver mi ego en tu misericordia para que mis obras sean misericordiosas. Tengo en todo momento la oportunidad de hacerlo y Tú me das la conciencia para reconocer la ocasión de disolver ese ego. Y en Ti, responder con humildad y misericordia en esas tareas cotidianas y ordinarias de servicio a los demás. Sólo con la apertura de conciencia puedo hacerlo, es decir, con tu gracia y amor.
El silencio sagrado, silencio de soledad e intimidad con Dios prepara al alma para atender al llamado y a la voz del Verbo Divino. Silencio y Lectio Divina, dos elementos substanciales para la intimidad con Dios sumergiéndose en su Palabra y en su siempre amorosa voluntad. En este blog presento las consideraciones y reflexiones con las que el Señor me nutre y da vida a mi vida. Terapia Divina http://www.amazon.com/dp/B00GOZGX1A
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