Comunión, alimento eucarístico, Cuerpo de Cristo, unión con el corazón vivo y compasivo de Cristo, unión íntima, profunda y transformante. Silencio, recogimiento, adoración, entrega... Si el ego se diluye y va desapareciendo, el corazón se torna misericordioso. Siempre hay personas a las que puedo dar. Doy, sí doy... pero me doy cuenta de una diferencia en el dar. ¿Dar por liberar la conciencia de algo que mi mente dice que debo hacer para ser buena?... me estoy centrando en mí... ¿Dar porque mi corazón se siente tocado sensiblemente por la necesidad del otro, como de hecho hacía Jesús? ¿Percibir su necesidad como en carne propia?
Disolver el ego, desaparecer amando... eso es lo que deseo. Comunión, silencio, entrega, Presencia, y desaparecer amando.
Alma de Cristo, santifícanos. (Transformándonos en tu misericordia)
Cuerpo de Cristo, sálvanos.
Sangre de Cristo, embriaganos.
Agua del costado de Cristo, purificanos.
Pasión de Cristo, confórtanos.
O buen Jesús, óyenos.
Dentro de Tus llagas escóndenos.
No permitas que nos apartemos de Ti.
Del maligno enemigo defiéndenos.
En la hora de nuestra muerte llámanos.
Y mándanos ir a Ti para que con tus santos te alabemos por los siglos de los siglos. Amen.
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