martes, 17 de marzo de 2015

Tanto amó Dios al mundo

Si nos diéramos cuenta de todos los pensamientos que elaboramos, podríamos distinguir una enorme cantidad de pensamientos inútiles, pensamientos prejuiciosos, pensamientos egocéntricos que nos dividen o alejan del amor. La oración de silencio, el silencio y una actitud honesta me abren una mirada hacia lo profundo de mi interior. Es interesante darme cuenta de la ilimitada cantidad de pensamientos como los descritos arriba y poder, al verlos, abrir mi conciencia hacia una actitud libre, una actitud que me separa cada vez menos de los demás comprendiendo que somos uno, uno en Cristo, uno en el amor de Dios, una misma condición humana que la del resto de las demás personas ...y que Dios ama a cada uno con especial amor. 

Jesús dice: "Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo unigénito, para que todo el que crea en Él no perezca sino que tenga vida eterna.
...La causa de la condenación es esta: habiendo venido la luz al mundo, los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. Todo aquel que hace el mal, aborrece la luz y no se acerca a ella, para que sus obras no se descubran. En cambio, el que obra el bien conforme a la verdad, se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios".

¿Cómo cambiar y convertir las obras de las tinieblas en obras de la luz si no nos vemos, si no me veo con profunda honestidad? Las obras de las tinieblas, lo que trata de ocultarse o se hace lejos de la luz es lo que separa a uno del amor, que es Dios mismo. Esa separación es la autocondenación, es muerte. 

San Pablo dice en Efesios 2, 4-10

Hermanos: La misericordia y el amor de Dios son muy grandes; porque nosotros estábamos muertos por nuestros pecados, y Él nos dio la vida con Cristo y en Cristo...    ...Así, en todos los tiempos, Dios muestra, por medio de Cristo Jesús, la incomparable riqueza de su gracia y de su bondad para con nosotros.

Dios nos está dando continuamente la oportunidad de acercarnos a la luz. Nos habla como habló a los sumos sacerdotes  y el pueblo (Crónicas 36, 14-16. 19-23), primero con invitaciones a tener actitudes justas y bondadosas. Luego con mensajes de advertencia y aún todavía nos busca en la tribulación suscitada por nuestros propios errores y en las consecuencias dolorosas de nuestros pecados. Dios siempre busca a su pueblo, siempre muestra su misericordia. Cristo nos lo da a conocer. Acercarse a la luz es poder ver. Hacer silencio humilde es acercarse a la luz, a la verdad y a la fuente de vida y misericordia. El silencio abre la conciencia que permite ver bajo la luz del Verbo, del Unigénito que Dios envió por su amor infinito a nosotros.

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