miércoles, 4 de marzo de 2015

No he venido a ser servido sino a servir

De Mateo 20, 17-28

No he venido a ser servido sino a servir.

Al escuchar este versículo, me vino a la mente este otro: No es el discípulo más que su Maestro.
¿Cómo entonces escatimar mi entrega en el servicio de los más allegados?
Servir... tengo oportunidad de servir de forma muy concreta. No puedo eludir o esquivar las oportunidades que el Señor me da en mi vida actual para servir. No puedo dejarme dominar por mi mente que argumenta: Ya es mucho, quisiera estar haciendo otras cosas y tengo que estar haciendo estas tareas que para mí son agobiantes, fastidiosas... hacer esto en vez de hacer lo que me gusta, lo que quiero...

Pero el Señor dice: No he venido a ser servido sino a servir... 

Esta es la conversión que el Señor me pide en esta cuaresma para purificarme y ofrendar. 

Es la humildad y la serenidad lo que necesito para no dejarme llevar por mis pensamientos egocéntricos y autojustificadores. Silencio... hacer de lado los pensamientos que alteran mi paz para servir como el Maestro. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario