Gracias
Señor. En varias ocasiones me siento exhausta principalmente por el exceso de
responsabilidades y de tareas que cumplir con todos. Hoy llegué a tu templo y
me sugeriste de forma precisa y concreta: entrégamelo
todo. Y vi con claridad que el yugo se hacía ligero, muy ligero… No temas, basta que tengas fe… me
dijiste el otro día en mi lectio. Y hoy, te acercaste a mí y me levantaste como
lo hiciste con la suegra de Pedro. Así lo sentí, que te acercabas y me tocabas…
la fuerza de tu amor me tocaba diciéndome entrégamelo
todo.
El silencio sagrado, silencio de soledad e intimidad con Dios prepara al alma para atender al llamado y a la voz del Verbo Divino. Silencio y Lectio Divina, dos elementos substanciales para la intimidad con Dios sumergiéndose en su Palabra y en su siempre amorosa voluntad. En este blog presento las consideraciones y reflexiones con las que el Señor me nutre y da vida a mi vida. Terapia Divina http://www.amazon.com/dp/B00GOZGX1A
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