¿Es que no lo has oído? Desde siempre el Señor es Dios, creador aun de
los últimos rincones de la tierra. Él no se cansa ni se fatiga y su
inteligencia es insondable.
"Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y
yo les daré alivio. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que
soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo
es suave y mi carga, ligera".
Para tener paz, el Señor me invita a ser mansa y humilde de corazón, es decir, mansedumbre, docilidad, obediencia y humildad desde el interior de mi corazón como María. Esa es la clave.
Para tener paz, necesito confiar: Él nos se cansa ni se fatiga y su inteligencia es insondable. En Él, puedo encontrar descanso. Necesito repetirme una y otra vez y sin desfallecer: Entrega humilde, confiada y alegre.
El silencio sagrado, silencio de soledad e intimidad con Dios prepara al alma para atender al llamado y a la voz del Verbo Divino. Silencio y Lectio Divina, dos elementos substanciales para la intimidad con Dios sumergiéndose en su Palabra y en su siempre amorosa voluntad. En este blog presento las consideraciones y reflexiones con las que el Señor me nutre y da vida a mi vida. Terapia Divina http://www.amazon.com/dp/B00GOZGX1A
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