¿A dónde va mi mente cuando empieza a suponer cosas? Cosas que sólo son
producto de mi imaginación. ¿En qué o en quién estoy poniendo la mayor
parte de mi energía? Escuchar... escuchar los sentimientos temerosos de
mi corazón. Observar las tendencias posesivas de mi corazón...
Reubicarme... escuchar en el silencio y alejada de todos estos
pensamientos y ruidos la voz silenciosa pero amorosa de Dios. Reorientar
mi energía, reorientar mi vida. Hacer silencio y presentir tu Presencia
confortante, consoladora y plena... Recordar: entrega confiada y
alegre... No hacerme ideas y no cifrar mi vida en lo efímero, en lo que
cambia, incluyendo a las personas, sino en Ti, que eres inmutable e infalible, infinitamente
bondadoso y capaz de colmar con toda plenitud. Siempre poner mi vida en
tu amor y tu bondad... Nada más me puede colmar... Mi corazón en Ti...
Mi mirada en Ti... Mi atención y mi conciencia silenciosa en Ti...
El silencio sagrado, silencio de soledad e intimidad con Dios prepara al alma para atender al llamado y a la voz del Verbo Divino. Silencio y Lectio Divina, dos elementos substanciales para la intimidad con Dios sumergiéndose en su Palabra y en su siempre amorosa voluntad. En este blog presento las consideraciones y reflexiones con las que el Señor me nutre y da vida a mi vida. Terapia Divina http://www.amazon.com/dp/B00GOZGX1A
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