lunes, 1 de septiembre de 2014

El pensar de Dios y el pensar de los hombres



Anteayer vi una película que representa perfectamente la reflexión que el Señor me regaló ese día acerca del tesoro escondido. La película se llama Al otro lado del mundo. Pude comprender más a fondo que el amor que yace en el corazón del hombre, aunque frecuentemente cubierto y oculto por lo material, por frivolidades y otras muchas cosas terrenales y egoístas, si se encuentra y descubre ese amor, contribuye milagrosamente en la edificación del Reino de Dios.



El pensar de Dios y el pensar de los hombres


Mateo 16, 21- 27
En aquel tiempo, comenzó Jesús a anunciar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén para padecer allí mucho de parte de los ancianos, de los sumos sacerdotes y de los escribas; que tenía que ser condenado a muerte y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y trató de disuadirlo,diciéndole: "No lo permita Dios, Señor. Eso no te puede suceder a ti". Pero Jesús se volvió a Pedro y le dijo: "¡Apártate de mí, Satanás, y no intentes hacerme tropezar en mi camino, porque tu modo de pensar no es el de Dios, sino el de los hombres!".

La pedagogía del Señor para darnos a conocer lo que le agrada me sorprende. ¿Qué es lo que a Dios agrada? Por encima de todo, de sacrificios y perfeccionismos obsesivos y de todo, lo que al Señor agrada es el amor, todo lo que se hace por verdadero amor profundo. Amarle a Él y que nos amemos los unos a los otros como Él nos amó. No podemos comprender el sufrimiento, el dolor, el cáliz que en algunos momentos la vida acarrea. Y nos resistimos… nos resistimos con todo. ¿Por qué a mí habría de sucederme esto?, decimos cuando nos toca beber algún cáliz o dolor. Pedro no fue la excepción en ese momento: No lo permita Dios… Esto no puede sucederte a Ti, Señor… Pero Dios lo permite. ¿Por qué? Es ahí donde nuestro nivel de comprensión no abarca el pensamiento de Dios. Dios se entrega, Dios se encarna, padece, muere crucificado por una sola razón: el Amor. Y el entendimiento sigue obnubilado y le cuesta comprender que después del cáliz y la pasión, después del morir por amor viene la resurrección, el Amor vence a la muerte.
En la película que mencionaba, se ve esto con claridad. Hasta que no beben del cáliz que les toca beber y que Dios permite, porque sabe que de ahí surgirá el amor… no pueden experimentar la riqueza del Tesoro escondido. Pero cuando lo descubren… dan paso al amor por encima de todo, como aquel que se deshizo de todo y compró aquel campo para conservar el Tesoro. El amor hasta la entrega, la ofrenda, la entrega oblativa por amor.


Hoy, me bastan las palabras de Pablo.
Cor 2, 1-5

Cuando les hablé y les prediqué el Evangelio, no quise convencerlos con palabras de hombre sabio; al contrario, los convencí por medio del Espíritu y del poder de Dios, a fin de que la fe de ustedes dependiera del poder de Dios y no de la sabiduría de los hombres.

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