La palabra y el mensaje que ayer produjeron en mí una profunda reflexión fueron en torno a la misericordia de Dios. En el libro de la Sabiduría dice el autor sagrado: Tu poder es el fundamento de tu justicia, y por ser el Señor de todos, eres misericordioso con todos. Y después agrega: Con todo esto has enseñado a tu pueblo que el justo debe ser humano, y has llenado a tus hijos de una dulce esperanza, ya que al pecador le das tiempo para que se arrepienta.
En san Pablo, leemos: El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene...
...Dios conoce profundamente los corazones...
Dios sabe muy bien por qué razón estas palabras me conmovieron tanto. Siento gran dolor por personas queridas que se han alejado de la Iglesia. No son personas malas, antes al contrario, son buenas y compasivas. Con estas palabras el Señor me hace comprender y confiar en su misericordia, y no perder la dulce esperanza de quien busca la justicia y la verdad.
El silencio sagrado, silencio de soledad e intimidad con Dios prepara al alma para atender al llamado y a la voz del Verbo Divino. Silencio y Lectio Divina, dos elementos substanciales para la intimidad con Dios sumergiéndose en su Palabra y en su siempre amorosa voluntad. En este blog presento las consideraciones y reflexiones con las que el Señor me nutre y da vida a mi vida. Terapia Divina http://www.amazon.com/dp/B00GOZGX1A
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