Juan 7,40-53
Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo: «¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?»Ellos le replicaron: "¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas".
Juzgar... emitir juicios
Señor Jesús, me sigue dejando perpleja esta manera de juzgar nuestra. No puedo decir que sólo de los hombres fariseos en aquel tiempo. Es tener una visión tan tremendamente restringida... es no querer ver, ¿es tal vez que se sintieron tan cuestionados por Jesús a causa de su cerrazón, su falsa e incoherente manera de actuar, su desprecio por lo que ellos consideraban insignificante o pecado? ¿Se asemeja todo esto al actuar en nuestros tiempos?¿En qué nos diferenciamos los hombres de estos tiempos? Juzgar, nuestra mente está acostumbrada a emitir juicios sobre todo lo que percibimos. Y no me voy a escudar en un nosotros juzgamos... descalificamos. Sólo tu gracia puede abrirnos los ojos. Sólo tu gracia me ha permitido verme. Sólo tu gracia permite abrir los sentidos espirituales y el corazón para no juzgar con los criterios del mundo ni dejarse llevar por apariencias sin conocer a fondo las cosas. ¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho? La respuesta a esto fue cerrazón y soberbia. Los mismos obstáculos que impiden ahora a muchos creer.
Nuevamente te imploro, abre nuestros ojos, sensibiliza nuestro corazón con la humildad. Creer en Ti, creer en tu divinidad, creer en tu misericordia, creer en tu amor, creer en Aquel que es veraz aún cuando mucho de lo que dices nos cuestione y nos confronte. Todo lo haces por amor, deseo que se salven también les dijiste. Ese es tu deseo, ese es tu proyecto, ese es el alcance de tu amor.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario