De Lucas 15,1-3; 11-32.
Cuando todavía estaba
lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente...
Tu Palabra es profundamente viva. Aún cuando he estado familiarizada con ella por años, ahora escucharla en profundidad me sorprende con novedades invaluables para mi vida.
Hoy me conmueve, como siempre, leer y escuchar esto: Cuando todavía estaba
lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente...
Puedo imaginar a este padre que divisa al hijo que viene aún lejos... Estaría siempre pendiente, vigilante y sumamente deseoso de su regreso... Por fin lo ve y apenas lo percibe, se conmueve profundamente...
Señor, así describes al Padre... conmovido profundamente cuando decidimos regresar al Hogar del que nos habíamos alejado.¿Imaginarte conmovido profundamente? Esto es un reflejo del amor que nos tienes... infinito amor incondicional dispuesto a dar la mejor de las recepciones...
Luego este pasaje:
‘Hijo mío, tú
estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo. Es justo que haya fiesta y
alegría, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba
perdido y ha sido encontrado’”.
Estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado.
Pecados como el orgullo y el resentimiento me alejaron de Ti. Abandoné en esos años el Hogar que era tu regazo. Estaba muerta, estaba perdida... esa es la consecuencia del pecado... ahora puedo comprender lo que éste significa de verdad. Con mi distanciamiento y autosuficiencia, llegó el momento de sufrir gran necesidad, tiempo de llanto y crujir de dientes por el dolor. Me sentí abandonada, sobrevino una gran hambruna, una gran necesidad caló mi alma... Finalmente imploré, la sed de Ti me hizo regresar. Y Tú... siempre estuviste atento y deseoso de mi regreso. El regreso esperado de tus hijos pródigos por el vasto mundo en sus mundanidades... Esto es una gran esperanza cuando se está muerto y perdido, saber que con ansia nos esperas para abrazarnos conmovido por nuestro retorno.
El silencio sagrado, silencio de soledad e intimidad con Dios prepara al alma para atender al llamado y a la voz del Verbo Divino. Silencio y Lectio Divina, dos elementos substanciales para la intimidad con Dios sumergiéndose en su Palabra y en su siempre amorosa voluntad. En este blog presento las consideraciones y reflexiones con las que el Señor me nutre y da vida a mi vida. Terapia Divina http://www.amazon.com/dp/B00GOZGX1A
No hay comentarios.:
Publicar un comentario