Recibir en tu nombre
Marcos 9, 37
"El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a
mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha
enviado".
Recibir en tu nombre... A los más pequeños, a los más desvalidos, a los más insignificantes, a los enfermos, los ancianos, las personas marginadas, abandonadas, pequeños desatendidos, los olvidados. ¿Recibirlos en tu nombre? ¿Qué significa recibir en tu nombre? ¿Como si fueras Tú? ¿Tal como Tú los recibirías? Ir en tu nombre, atenderlos en tu nombre, de parte tuya como representantes tuyos, ovejas de Cristo, hermanos de Cristo, discípulos de Cristo. No ir en nombre propio sino como dignos representantes tuyos tal y como Tú los albergarías en tu corazón, con comprensión, con compasión, con empatía y bondad amorosa. Así lo harías Tú y eso es recibir en tu nombre. ¿Recibir? Como quien recibe en casa a alguien muy querido y esperado. Albergar, hospedar de corazón, en espíritu y verdad. Eso implica recibir en tu nombre.
Transforma mi corazón en la casa que dé albergue a aquellos que me necesitan.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario